jueves, 7 de enero de 2016

What else?

Queridos.
Reyes Magos, mi plaza.
Reyes Magos, lo más.
Reyes Magos. Nuestros hijos saben fervientemente que existen. Tanta generosidad sólo se da un día al año.
Reyes Magos; después de tres intentos fallidos en los que me regalaban la cafetera y había de ser cambiada porque mucho ocupaba  (...paterfamilias dixit) han decidido, por sorpresa y sin ya pedirlo traer la famosa cafetera en versión  mini, de color blanco que se mimetiza con la cocina y ...!ha sido la fiesta! Como la Constitución del 78: ¡Café para todos!.
Y no hemos ido de excursión porque había varicela.  Y en vez de pavo tuvimos raclette. Y nos ha tocado estudiar francés, biología y geografía , y no hemos ido a cortylandia porque es un horror, y hemos hecho galletas que se desparraman por el horno y nunca cogen buena forma y magdalenas que no suben y el dichoso fondant que lo tiñe todo y que tanto juego da.
Y... hoy terminamos de leer 'El Belén que puso Dios' y cuando preguntaba Simeón que quería ver al Mesías. Esta vez Rafa que andaba arreglando con la broca dice...'eso es imposible'...
Y rezamos. Ignacio (12 recién cumplidos) se suma y da gracias por su padre que es su cumple y pide para que saquemos bien el curso y nos dejemos ayudar este cuatrimestre y tengamos paciencia unos con otros. Eso son propósitos... y como él mismo dice cuando se toma un café con sonrisa maravillosa:

Nespresso. What else?

lunes, 28 de diciembre de 2015

Inocencia.

Queridos todos.
Estoy leyendo con mis hijas, y Rafa cuando aparece en escena,un libro que recomiendo para leer en Adviento y Navidad que me regaló un buen amigo: 'El Belén que puso Dios' de Enrique Monasterio. Es la historia de cómo Dios fue preparando el primer Belén de la humanidad. Una delicia, combina profundidad, ternura, sentido del humor y la belleza del Misterio sin caer, a mi juicio, en la ñoñería.
Y precisamente hoy día de los Santos Inocentes,  cosas de la providencia, leía a mis hijas las páginas que incorporo en la entrada y en las que se describe a los niños como más preciosos que todos los soles del firmamento, porque cada uno es capaz de contener al Infinito.
Y en ese momento. Almudena que hacía pompones de lana con Martita al tiempo que Rafa arreglaba con sus herramientas la litera. Para en seco. Me mira con sus ojos inquisitivos y siempre alerta y saltando de su aparente distracción  me dice con alegría, pero algo dubitativa:
-'¿En serio mami?' '¿Somos tan preciosos?'.
-Sí,  Almu, sí.
-'Pues qué bien'. 'Sigue, sigue leyendo'.

Palmadita en la espalda que me han dado hoy...!Gracias!.

sábado, 12 de diciembre de 2015

La sonrisa de Giorgina

Cena en casa de unos amigos muy admirados por su coherencia, su alegría, su formación y su capacidad de transmisión natural, encarnada, vital, existencial. No hay fisuras son lo que dicen ser, un ejemplo.
Otro  matrimonio, menos conocido pero igual de ejemplar muestran con sencillez la importancia de no darse importancia de dejarse hacer, de permanecer, constantes con perseverancia sin aspiraciones propias y ombligueras.
Un sacerdote polaco con una frescura arrolladora, con ganas, imaginación y creatividad al servicio del más grande; carisma, fuerza y entrega.  Hablamos de sopas polacas, de cine, de niños de historia.
Y tras una breve conversación sobre el aparente topicazo y frase hecha del 'todo sufrimiento es para bien' 'nunca sabemos porqué y para qué'...
Engancho con una madre joven, Giorgina, madre primeriza que busca educación y formación y...nos miramos y nos vemos identificadas. Me veo quince años atrás con grandes dudas, con ese anclaje y a veces esclavitud que nos da el habernos educado en grandes colegios, con el miedo a lo desconocido, con la cabezonería monorail de quién sin mala intención sólo da por buena una opción... la que no encaja con  el nosotros familiar sino con mi 'yo' infantil crecidito del que tanto cuesta salir porque seguimos siendo nosotros.
Y le cuento y me mira y sonreímos, nos sonreímos,  y casi lloramos porque ella buscaba alguien en quien mirarse y yo alguien a quien mirar y poder ayudar y sacar verdad y bien del dolor, de la frustración, de la terquedad del alma.
Puf. Vaya regalito de Navidad adelantado.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Hay días...y días.

Hay días en los que a uno le gustaría ser otro y que mis hijos fueran, sino otros, si de otra manera. Hay días en los que no nos encontramos, en los que este tinglado es una auténtica batalla campal, en los que nada parece salir bonito, en los que el alma refunfuña y el cuerpo somatiza ese pesar y se queja e impacienta y gruñe. Gruñe mucho.
Hay días en los que me gustaría salir pitando de aquí.
Pero queda un resquicio de belleza en estas miserias. Y es esa sensación tan grande de pobreza, de necesitar al de mi lado,  ese que refunfuña tanto o más que yo. De necesitarnos a todos; pero en una versión mejoradita. De necesitar Al más grande; ese que dentro de poco se va a hacer muy pequeño. De necesitar tomar un poco de aire y oxígenarnos y hacer algo juntitos, y echarnos unas risas, y no andar agobiados.
Hay días y días.
Feliz Adviento. Feliz espera.

viernes, 13 de noviembre de 2015

MARE NOSTRUM. Departure.

Queridos todos.
Han sido cuatro días tan intensos que, de verdad, no he tenido tiempo de escribir. Estoy en el tren camino de Tel Aviv. Y...¿Qué me llevo?.
La experiencia del encuentro fructífero, de la inteligencia y profesionalidad y carisma de personas que saben crear ámbitos, espacios de libertad y creatividad a partir de parámetros concretos de preguntas comunes y de puestas en común que van entretejiendo, como la malla urbana, las relaciones personales y nuestros conocimientos y nuestras perspectivas. Y que al contrario que en los chistes cada una de las nacionalidades aporta lo mejor de sí mismas para mostrar y mostrarse y exponerse, con apertura y verdad, al escrutinio de los demás.  Es bello, es universidad en estado puro.
¿Y de Israel? Sus capas, la sorpresa de volver a visitar Acre, Yafo, Haifa, Tel Aviv y descubrir nuevas perspectivas, físicas, sociógicas, jurídicas y políticas todas ellas encarnadas en personas concretas, un técnico que protege el patrimonio, una activista ambiental, o un Druso en su aldea y en todo ello no ver mucho de esa Tierra Santa por la que peregriné pues su presencia aquí no es ni mucho menos obvia pero al tiempo...
Al tiempo saber que la diferencia de los Drusos para los que Dios sólo se muestra a los religiosos  y yo es que tengo a  ese "Jesusito de mi vida" al que muy torpemente anhelo, al que temblando en el alma recibo, al que pedí un día con todo mi corazón ser profesora de Universidad al que quiero llevar tan dentro que me informe y conforme, pero...hay tantas capas que tampoco en mi se me hace tan obvia esa presencia que debiera destilar por todos los poros de mi piel. 
En fin, que me voy del tema o entro demasiado en él.
Antes de terminar con un brindis he hecho "entrega oficial" de mi libro a Rachelle Altermann pues a ella está dedicado por ser un ejemplo único de vocación universitaria y liderazgo académico. Ha sido muy emotivo ha dicho que nunca le habían dedicado un libro. Gracias madre por educarme en el agradecimiento.
Tengo a mi lado una  niña pecosa que me ha ofrecido un chicle de menta, sonríe a su madre se hablan dulcemente, quiero abrazaros hijos y deciros que busquéis, deseéis, y os preguntéis...aunque la respuesta no sea siempre obvia, cuál es vuestra vocación, para qué estáis hechos.
Papá os ayudará, mucho más que yo a encontrar una salida palpable a esos anhelos.
Shalom.

lunes, 9 de noviembre de 2015

MARE NOSTRUM. Arrival.

Queridos todos.
Y en especial a esas tías, primas y amigas que les gusta saber de mis viajes académicos. Estoy en Israel otra vez. ¿Os acordáis? Gracias a esa comunicación que hice sobre la ley de costas, hace ya dos años, recién estrenado el blog, precisamente aquí en Haifa.  Vuelvo esta vez como parte del proyecto de investigación Mare Nostrum. Y aquí vengo dispuesta a echar el resto, con ganas de aprender, de escuchar, de pelear, de encontrar y reencontrar personas, de ver formas de trabajar e investigar y transmitir y en fin de hacer y vivir universitariamente que es un privilegio del que no podría disfrutar sino fuera por la santa retaguardia que se queda en casa sujetando, domeñando, modelando - cuando se dejan- a esa numerosa familia que orgullosa pavoneo en cuanto me dan pie, o lo doy yo, a ello.
Primera cena con los recién llegados en restaurante Druce. Muy mediterráneo. Intercambios formales, preguntas de cortesía que en seguida traslucen muchas afinidades e intereses comunes. Mañana empezamos. Con ganas. 
PD. Almu, hija, hoy he visto en el aeropuerto una orquesta iban todos con sus violines a la espalda y me he acordado mucho de ti guapa.